El continuum del pensamiento

​Esta ilustración fue hecha por el animador Dermot O’Connor y hace parte de su cómic “Continuum,” el cual relata cómo Einstein lleva a George W. Bush por un viaje en el tiempo y el espacio para mostrarle los individuos que marcaron la historia del pensamiento humano, desde la Babilonia Antigua, la Edad de Oro Islámica y el Renacimiento, hasta la época moderna. El autor de este cómic se inspiró en el cuarto capítulo del libro “La evolución de las civilizaciones” de Carroll Quigley, en el que explica el concepto de continuum y cómo se puede aplicar a la historia. El libro invita a la reflexión sobre “la manera en que los seres humanos crean etiquetas arbitrarias para una realidad irracional, y luego confunden esas etiquetas con la realidad misma”. En otras palabras, muestra que las categorías que la humanidad ha definido no son nada más que construcciones mentales.

En el cómic se repiensa el pensamiento binario y simplista que caracteriza la época moderna (bueno-malo, verdadero-falso, correcto-incorrecto) y se plantea que lo mejor es pensar en el curso de la historia como una “dialéctica exasperante.” No he leido el cómic de O’Connor ni el libro de Quigley, pero interpreté esto como la necesidad de aprender a dialogar sin encasillar nuestros argumentos y conclusiones. Dicho más simple: mantener una mente abierta debido al hecho que las cosas son mucho más complejas de lo que quisiéramos. ¿Por qué no dejar de pretender saber la verdad y aprender a vivir con la duda?

Para verificar si estaba en lo cierto, le escribí a O’Connor y entablamos una conversación sobre el significado de la ilustración y el mensaje de su libro. El enfoque del autor era mostrar el desarrollo y la polémica entre las visiones del mundo religiosas, cientíticas y místicas, por lo tanto no se presta particular atención a personajes o campos del conocimiento específicos. En el campo de la salud vemos tan sólo a Avicenna, el autor persa de “El canon de la medicina”, y es por ese campo en particular que estoy publicando esta ilustración. No hay conclusiones definitivas en el mundo de la salud sino un sin número de posturas distintas que nos dejan paralizados. Pero es precisamente a eso a lo que nos debemos enfrentar, al reto de ver la complejidad, el caos, los matices. Conviene que vayamos más allá de nuestra tendencia a catalogar la comida como “buena” o “mala” y de desviar la información nueva que nos llega hacia categorías de “verdadero” o “falso.” En sus respuestas, O’Connor me dice que si bien es clave evitar la lógica binaria, tampoco se trata de no usar categorías (pues no tenemos otra opción) pero sí de ser conscientes que son imaginarias y arbitrarias.

​Entre más avanza la ciencia, más preguntas surgen, y unos condenan lo que otros elogian mientras nosotros quedamos atrapados en medio de posturas rivales. ¿Quién tiene la razón en el campo de la salud? ¿Ya se descubrió cuál es el camino y cuál es la verdad, o cada posición no es más que un aporte, una pieza que compone ese gran continuum del pensamiento?

Para más información sobre esta ilustración y el cómic, ir a: http://www.angryanimator.com/word/


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